Cómo reclamar tu empresa en Google Maps paso a paso
Tu negocio aparece en Google Maps, pero la ficha no es tuya y no puedes tocar nada. Esta es la secuencia completa para reclamarla, con lo que pasa en cada caso y los plazos que maneja Google.
Por Carlos Luis Aranguren Martínez ·
Hay dos situaciones distintas y conviene saber en cuál estás antes de empezar, porque el camino cambia.
La ficha existe pero nadie la ha verificado. Suele pasar cuando Google la creó a partir de información pública o cuando la dio de alta un cliente. Si al buscarla en Maps ves un enlace del tipo «¿Eres el propietario de esta empresa?», la puedes reclamar directamente.
La ficha ya la gestiona alguien. Una agencia anterior, un empleado que se fue, el proveedor que te montó la web. Aquí hay que pedir el acceso a quien la tiene, y existe un plazo concreto.
Antes de nada: ¿tu negocio puede tener ficha?
Google pide una condición que descarta bastantes casos: que el negocio tenga una ubicación real donde se atienda a clientes, o que se desplace a atenderlos. Sus directrices lo dicen de forma explícita para las oficinas virtuales:
Si tu empresa tiene alquilada una dirección postal física, pero no opera en esa ubicación (es decir, tienes una «oficina virtual»), la ubicación no puede tener un Perfil de Empresa.
Si atiendes a domicilio y no tienes local abierto al público, sí puedes: se configura como negocio con zona de servicio y la dirección se oculta. Eso sí, Google espera que la zona declarada no se aleje mucho: «los límites de toda la zona de servicio del perfil no deberían encontrarse a más de dos horas en coche de la ubicación de la empresa».
Caso 1: la ficha no está verificada
- Busca tu negocio en Google Maps.
- Selecciona Reclamar esta empresa y después Gestionar ahora.
- Elige una de las opciones de verificación que te ofrezca Google.
- Sigue las instrucciones hasta terminar.
A partir de ahí, la ficha queda pendiente de verificación, que es el paso que de verdad te da el control.
Caso 2: la ficha la gestiona otra persona
- Entra en
business.google.com/add. - Escribe el nombre y la dirección de tu empresa.
- Selecciónala en la lista. Aparecerá un aviso de que otro usuario gestiona el perfil.
- Pulsa Solicitar acceso y rellena el formulario.
- Envíalo.
Recibirás un correo de confirmación, y quien hoy gestiona la ficha recibe tu solicitud. Tiene tres días para responder.
A partir de ahí puede pasar esto:
- Acepta: te da la gestión del perfil y asunto resuelto.
- Rechaza: puedes sugerir cambios o apelar.
- No responde en tres días: puede que se te ofrezca reclamar la ficha directamente. En el correo de confirmación verás Ver solicitud y, si está disponible, Verificar.
Esa última opción no aparece siempre. Si tu negocio es de los que atienden a domicilio y no tiene local, Google indica contactar directamente con su soporte.
Puedes consultar en qué estado va tu solicitud entrando en business.google.com o desde el enlace del correo de confirmación.
Cómo funciona la verificación
El método no lo eliges tú. En palabras de Google: «Google determina automáticamente los métodos de verificación, que no se pueden cambiar». Depende del tipo de empresa, de la información pública que haya sobre ella, de la región y del horario de apertura.
Estos son los que puede ofrecer:
- Teléfono o SMS. Llega un código al número de la empresa. Ojo con las centralitas: los sistemas de respuesta de voz interactiva no reciben el código.
- Correo electrónico. Un enlace de confirmación al correo asociado al perfil.
- Videollamada en directo. Enseñas la ubicación y los elementos que acreditan que el negocio es tuyo. Solo se puede hacer dentro del horario de apertura del local.
- Correo postal. Llega una carta con un código. La mayoría llegan en un plazo de 14 días y los códigos caducan a los 30.
La revisión puede tardar hasta cinco días laborables. En algunos casos la verificación es instantánea, por ejemplo si el sitio web del negocio ya está verificado en Search Console.
Errores que alargan el proceso
- Cambiar el nombre para «mejorarlo». Añadir la ciudad o servicios al nombre del negocio incumple las directrices y puede acabar en suspensión. El nombre es el que está en el rótulo.
- Crear una ficha nueva porque la reclamación tarda. Acabas con dos fichas del mismo negocio, las reseñas repartidas y un problema mayor del que tenías.
- Poner la dirección de un coworking donde no te pueden encontrar. Si no hay alguien atendiendo en el horario indicado, no cumple.
- Pedir el acceso desde una cuenta de correo que luego no vas a usar. Usa la cuenta que vaya a gestionar la ficha a largo plazo.
Cuando no es una reclamación, sino una suspensión
Si la ficha ha desaparecido o no te deja gestionarla y no se trata de un problema de propiedad, probablemente esté suspendida. Es otro procedimiento distinto: hay que averiguar qué directriz se incumplió, corregirlo y apelar con pruebas. Lo he explicado en recuperar una ficha suspendida.
Y después de reclamarla
Tener la ficha es el principio. Lo que hace que traiga llamadas es lo que se pone dentro: la categoría correcta, los servicios uno a uno, horarios que no mientan, fotos reales y respuesta a las reseñas. Eso es lo que trabajo en el servicio de gestión de Google My Business.